lunes, 16 de julio de 2012

El cazador

Tal vez esté con ganas de escribir porque me sienta triste, porque le hablo, le insisto y no me contesta. Traté de arreglar las cosas, pero no resultó, sinceramente esto hace que me dé cuenta finalmente de lo que debo hacer. Olvidarme definitivamente de ella, mandarla a cualquier parte, hacerme la idea que nuevamente, como por trigésima sexta vez me he equivocado y nuevamente no era lo que yo buscaba, he dicho que no debo apresurarme a las cosas, pero siempre termino cometiendo los mismos errores.
No seré un cazador, de esos que si no le resulta con una presa, van a buscar otra para cumplir su objetivo. Seré de uno peor, de esos que si no les resulta con una, abandonan su trabajo, se resignan, se van del lugar y vuelven a su casa, se acuestan en su cama y piensan un millón de veces en el error que se pudo haber cometido, en lo poco que le faltó para cumplir lo que quería, y el momento del "casi" les sigue rondando una y otra, y otra vez, hasta que no soportan más, se ponen de pie, se vuelven a parar aún con la última presa en su cabeza, y van a otro lugar para encontrar mejor suerte, tal vez de esta forma podrá olvidar a la que no logró alcanzar y podrá encontrar nuevas y finalmente cumplir su meta.