sábado, 30 de junio de 2012

Oda a la incoherencia

Hola papá, ¿cómo estás?
Mal, hoy me comí un dragón, pero lo hice para poder salir de su estómago.
¡Ah! ¡qué pena!, me pasó algo parecido hoy, pero me comí una naranja.
A mejor, ¿y qué soñaste anoche?
Que dormía y soñaba que estaba soñando un sueño en el que soñaba un sueño.
Yo siempre sueño eso.
Pero fue raro porque ese sueño era como una persona que trabajaba.
Qué extraño, ¿por qué siempre soñamos cosas extravagantes?
No sé, yo toco saxofón y mi número favorito es el 86.
El mío es el 87.
Ya papá, me voy a estudiar, ya se acabó nuestra rutina diaria de incoherencias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario