Hace algún tiempo, venía emborrachado, tal vez drogado, y caminaba sin ningún sentido. Como siempre me ha gustado leer y he tenido la maldita manía de relacionar todo con la literatura me recordé de un cuento que leí de Pio Baroja que se llamaba "El reloj", donde el personaje deseaba quedarse en una casa abandonada para evadirse de su realidad. La diferencia es que yo no tenía una casa abandonada, sino que algo mucho más peligroso, era un callejón oscuro, lleno de ratas, con olor a orina de quizás cuantas personas.
Pero estaba tan desorientado debido a los efectos del alcohol, que decidí quedarme en este lugar por algunos días para vivir en carne propia lo que siente un vagabundo, el limosnear, comer restos de comida, etc.
Llevaba cinco días pasando mucho frío, sin dormir en este callejón, cuando apareció un hombre con una barba enorme, pelo crespo, su ropa sucia y expelía un olor insoportable, digno de un hombre de la calle. Al verlo, me sorprendí, tanto que no pude hacer otra cosa que mirarlo fijamente. Gracias a esto me di cuenta que tenía una herida muy grande bajo su ojo, además que comía un trozo de pan verde, mohoso, con muchos días de haber estado en el basurero.
Él tampoco dijo nada, también se quedó mirándome, tal vez estaba sorprendido por ver a una persona como yo, con ropa no tan vieja en este espacio que por lo visto, era "suyo". Se acercó hacia mí, y yo preso del pavor, me levanté rápidamente y corrí mirando hacia atrás, por lo cual, me pude dar cuenta que no me seguía gracias a Dios.
Tres días después, yo ya había vuelto a mi casa para seguir realizando mi vida normal, regresé a ese lugar donde en algún momento me sentí como en casa por primera vez en mi vida. El cadáver del hombre se encontraba tirado en este callejón al lado del gran basurero que había allí, no me quedó otra cosa que pensar en que había muerto de frío o de hambre. No tenía alguna marca evidente que pudiera demostrar otra cosa.
Lo único que me quedó por hacer en ese instante, fue seguir mi camino y pensar en que nunca volvería a caer en el alcohol ni en las drogas para no volver a ese callejón y terminar como este hombre de barba larga y cabello crespo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario